Los Ministerios
La iglesia, para
lograr sus demás fines, cuenta con una serie
de ministerios auxiliares. Sin los tales la iglesia funcionaría
a media. En una iglesia sana, cuyo énfasis descansa en el uso
colectivo de los dones espirituales, los ministerios tienen la función
de ubicar al resto de la membresía para que ninguno deje de
servir en ella.
En el cumplimiento de la Misión de la iglesia, los ministerios
tienen que ver con aquello que era una vivencia cotidiana en la iglesia
del primer: “Y perseverando unánimes cada día en
el templo,
y partiendo el pan en las casas, comían juntos con
alegría y sencillez de corazón...”
(Hch. 2:46).
La iglesia
no irá más allá de su vida de oración.
El poder que ella tenga para evangelizar al perdido y la armonía
que se disfrute entre sus respectivos hermanos tiene que ver con la
vida de oración que desarrolle. Este ministerio de oración
tiene la finalidad de traer a la iglesia el poder del cielo para que
la iglesia haga la tarea a través de hombres y mujeres ordinarios.
Este ministerio se centrá en los cultos de los miércoles,
los que se realizan el domingo por la mañana, las vigilias de
oración y en el futuro los conciertos y caminatas de oración.
De igual manera, este ministerio promueve la importancia de la oración
familiar, así como la oración por el trabajo misionero
y evangelístico de la iglesia.
Programas
Especiales y Compañerismo |
La iglesia
es una comunidad que se nutre de todas sus actividades; todas ellas
se realizan para hablarnos de una vida cristiana
integral.
Los llamados programas especiales y el compañerismo tienen la
misión de hacer de nuestra “koinonía” una
experiencia gratificante e integradora. Este ministerio procurá que
cada evento que la iglesia realiza contribuya al amor fraternal no
fingido, como decía Pablo.
El ministerio
de transporte ayudará a aquellos
hermanos y amigos de la iglesia que necesiten ser transportados a
los cultos y cualquier
otra actividad especial que ocurra en la Iglesia desde y hacia sus
hogares.